El
tema del derecho a la propia imagen ya ha sido analizado en este blog en
anteriores ocasiones (AQUÍ), pues se trata de un derecho que habitualmente no
solemos proteger adecuadamente. De hecho, la proliferación de redes sociales en
las que precisamente ponemos nuestra imagen a disposición de toda la Humanidad
con acceso a internet, es una buena prueba de ello.
Precisamente
porque no es habitual este tipo de demandas, nos llamó la atención
especialmente la noticia sobre la existencia de una sentencia del Tribunal
Supremo que condenaba a la Fundación Museo de la Ciencia de Valladolid por
difundir la imagen de un menor que intervenía en una actividad organizada por
el Museo.
