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jueves, 17 de septiembre de 2020

DE NUEVO SOBRE LA OBLIGACIÓN DE INFORMACIÓN A LA AGENCIA TRIBUTARIA DE LAS PLATAFORMAS COLABORATIVAS

 

 

En los últimos tiempos, la actualización de entradas anteriores del blog casi nos ocupa más tiempo que el análisis de nuevas cuestiones. Si hace unos días teníamos que hacer referencia a la regulación como contingencia profesional de los contagios de sanitarios por razón del COVID-91 (que podéis ver AQUÍ), hoy nos toca modificar otra entrada anterior, esta vez relativa a la obligación de información a la Agencia Tributaria que se estableció a cargo de las plataformas colaborativas, de la que también nos hicimos eco en este blog, en concreto AQUÍ.

 


martes, 15 de septiembre de 2020

ANECDOTARIO JUDICIAL X

 


Como recordarán los lectores asiduos de este blog, de vez en cuando publicamos alguna resolución judicial “propia” que destaca entre las demás y brilla con luz propia. La mayoría de ellas son resoluciones del o de la Letrado/a de la Administración de Justicia, no porque sean más comunes en ese “brillo” especial sino porque son más en número y porque las resoluciones del Juez son muy limitadas en cuanto a su ámbito de aplicación.

 

Para quienes tengan tiempo y ganas de sonreir, les recomiendo especialmente esta (Anecdotario judicial IX) o esta otra (Anecdotario judicial VII), ambas de un nivel máximo.

 


viernes, 11 de septiembre de 2020

DAÑOS COLATERALES: DE NUEVO SOBRE LOS CONTAGIOS POR COVID-19 DEL PERSONAL SANITARIO

 


¿Recordáis aquella película interpretada por Tom Cruise y Denzel Washington en el que el primero es un asesino que va matando gente por la ciudad y el segundo el taxista que le recoge en el aeropuerto y le lleva de un sitio a otro? Se llamaba Collateral y creo recordar que la traducción al español fue esa, Daños Colaterales, los que se causan de manera “inadvertida”, sin quererlo, pero que son consecuencia directa de una determinada acción.



Así ocurre con la norma que reconoce el carácter de contingencia profesional de los contagios por COVID-19 que pueda sufrir el personal que presta servicios en centros sanitarios, tema respecto del que esta es la tercera entrada del blog que le dedicamos. Esperemos que no sea la última y alguien “desfaga este entuerto”.

domingo, 6 de septiembre de 2020

CUANDO EL AMOR SE ACABA...

 


Hace unos días leí en Twitter una conversación sobre la titularidad de los bienes en el matrimonio que me hizo recordar a un antiguo cliente. Sobre todo, porque estamos en el mes de septiembre que es, tradicionalmente, la época del año en que se plantean más litigios matrimoniales, especialmente divorcios y separaciones.

Es obvio que la convivencia durante las vacaciones hace saltar las costuras cuando no están suficientemente cosidas y lo que, a duras penas, se mantiene durante el rutinario año laboral, con poco tiempo para convivir, estalla cuando se comparten tiempo y espacio. Como recomendamos en nuestro canal de Youtube, en esos casos, es esencial el buen asesoramiento de un abogado especializado.



lunes, 31 de agosto de 2020

PERO… LOS CONTAGIOS DE COVID-19 QUE SUFRA EL PERSONAL SANITARIO ¿SON CONTINGENCIAS LABORALES O NO?

 


Una de las cosas que descubrí cuando empecé a estudiar Derecho es que saberlo todo es imposible, sobre todo porque el legislador puede cambiar lo que considere oportuno de un día para otro. O, como escribió KIRCHMANN -en la imagen-, tres palabras del Legislador convierten en basura bibliotecas enteras. Por eso, la única manera de intentar ser un buen profesional es el estudio permanente y la puesta al día sistemática.



jueves, 27 de agosto de 2020

CUANDO EL TESTIGO DE CARGO ES UN LORO


Esta es la primera entrada que publicamos tras las minivacaciones que nos ha impuesto la habilitación de parte del mes de agosto para las actuaciones judiciales. Por eso, con el calor que hace y el mes en que nos encontramos, parece lo más adecuado redactar una entrada con menos enjundia de lo habitual, aunque plenamente jurídica pues se trata nada menos que de un juicio en el que el testigo de cargo no es Marlene Dietrich, sino un simple loro.


miércoles, 22 de julio de 2020

EL LENGUAJE JURÍDICO


Uno de los aspectos sobre los que incido más a mis alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, en la que llevo más de una década impartiendo Derecho Mercantil, es la precisión del lenguaje jurídico. No es lo mismo renunciar que desistir, ni es lo mismo un acto nulo que un acto anulable. Y esas diferencias conceptuales son el mínimo que han de aprender para poder sobrevivir (con dignidad) en su futura vida profesional.



Aún recuerdo a un juez de instancia, bastante más joven que yo, que en una audiencia previa y tras rechazar los medios de prueba que proponía, me “inadmitió” el recurso de reposición que interpuse, preguntándome a continuación si quería formular protesta. Y como consideré que había sido injusto al denegarme la prueba, no me pude resistir y manifesté que quería formular la protesta a efectos del recurso de apelación “contra la desestimación, que no inadmisión, del recurso de reposición”. Estoy seguro de que no entendió el motivo de mi expresión.

Pero a pesar de todo, sigo pensando que la precisión del lenguaje es imprescindible en la vida jurídica. Incluso en la vida personal, pero ahí ya cada cual que peche con sus limitaciones.

Viene todo esto a cuento porque he leído casi al mismo tiempo dos artículos que me han llamado la atención. El primero es una entrada del blog de Manuel Conthe, publicado también en el diario Expansión, que lleva por título “El humo de algunas palabras” y se refiere en él, con su habitual despliegue de conocimientos y lecturas, a esas palabras que carecen de sentido pero que de repente se ponen de moda e inundan periódicos, telediarios e incluso conversaciones de cuñados. Todo lo contrario al rigor jurídico tan apreciado por Miguel Delibes como recoge el propio Conthe y a cuya lectura invito a nuestros lectores.

Mi segunda lectura ha sido una de las notas de prensa emitidas por el Consejo General del Poder Judicial y dedicadas a dar cuenta del dictado de resoluciones judiciales de interés general, sea por tratarse de asuntos genéricos o de asuntos muy concretos que afectan a personas conocidas y/o famosas. Notas de prensa que, habitualmente, son reproducidas después más o menos literalmente por los medios de comunicación.

Sobre estas notas de prensa ya tuvimos ocasión de escribir en el blog –AQUÍ- para referirnos a la poca precisión que utilizaba en los titulares, en aquel momento por exceso de datos facilitados en el mismo que nada añadían al contenido de la resolución.

En este caso es distinto. Se trata de esta nota en cuyo titular se lee que el juez “PROPONE” juzgar a determinada familia muy conocida por determinados delitos. No debe pensarse que la expresión se usa en este caso por ser unas personas muy conocidas, puesto que no es la primera vez que leo la misma expresión.

Y, claro, el juez no PROPONE, sino que dicta resoluciones, acuerda, toma decisiones, pero no propone. El auto al que se refiere la nota de prensa es el que cierra las Diligencias Previas, califica por primera vez los hechos como delictivos y probables y decreta, finalmente, la apertura de juicio oral contra los acusados/imputados. Lo que significa que, de ningún modo, se puede entender un auto de estas características como una “propuesta” de un juez. Si lo que quiere resaltarse es que no tiene la última palabra y que cabe recurso ulterior ante un órgano superior, me parece perfecto que se diga, porque es cierto. Pero lo que no es admisible en ningún caso es considerar que los jueces se limitan a proponer cosas.

Cuando leo esto en un periódico, evidentemente lo considero una falta de rigor del periodista y critico al medio que no somete a sus profesionales a un mínimo control de rigor en la expresión. Pero si quien lo escribe es el propio Consejo General del Poder Judicial, flaco favor se le está haciendo a la Justicia con mayúsculas y a quienes, cada uno desde su puesto, nos dedicamos a ella, creando confusión en quienes lo lean, que percibirán que estamos ante una Justicia degradada y débil cuyos integrantes se limitan a “proponer”.