No. No siempre son
incompatibles la literatura y el mundo de la Justicia y el Derecho, sino que
muchas veces giran una en torno del otro. Todos conocemos obras literarias que
escenifican juicios y abogados dedicados a la literatura, tanto en el ámbito
nacional como internacional. Incluso, alguna vez nos hemos referido a alguno de
ellos en este blog, como es el caso de la obra El abogado de pobres, pues hace referencia a instituciones reales
como la letra de cambio (AQUÍ) o el alma como heredera (AQUÍ).