Dice el refrán popular que “las costumbres se hacen
leyes”, emulando de ese modo al sistema de fuentes de nuestro Derecho
establecido en el art. 1 del Código Civil.
Pues bien, se está convirtiendo en costumbre –y no
descartamos por tanto que algún día se haga ley formal- que en los días
siguientes al 5 de enero, día en que SSMM los Reyes Magos de Oriente pasean sus
carrozas por ciudades y pueblos (e incluso barrios) derramando sobre la
ciudadanía, especialmente sobre los más pequeños, no sólo la inmaterial ilusión
propia de la jornada sino también la más material de caramelos y juguetes,
algún ciudadano sufra daños de mayor o menor entidad y proceda a su denuncia
ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.