Los lectores habituales de este blog
saben que somos aficionados a las nuevas tecnologías, siendo la propia
existencia del blog prueba de ello. También saben que somos estudiosos de la
regulación de las nuevas tecnologías y al respecto hay abundantes entradas que
así lo acreditan, desde redes sociales (AQUÍ) a derecho al olvido (AQUÍ),
pasando por protección de la intimidad (AQUÍ) o la simple utilización de
aplicaciones como el Whatsapp (AQUÍ).
Sin embargo, todo tiene un límite.
Quizá una clara muestra de esto se contiene en una foto que hemos encontrado en
redes sociales estos días y que es claramente expresiva:
