Cuando recién tomadas
las uvas de la suerte el pasado 31 de diciembre, ya dentro del 2020,
brindábamos por el nuevo año y nos felicitábamos mutuamente, no podíamos ni
imaginarnos el cambio que supondría este infausto año. Año en el que hemos sufrido
una pandemia que aún continúa en todo su macabro esplendor y en el que la
palabra del año elegida por la Fundeu sería “confinamiento”, algo que hasta ese
momento desconocíamos.
