Hace
unos días leí en Twitter una conversación sobre la titularidad de los bienes en
el matrimonio que me hizo recordar a un antiguo cliente. Sobre todo, porque
estamos en el mes de septiembre que es, tradicionalmente, la época del año en
que se plantean más litigios matrimoniales, especialmente divorcios y
separaciones.
Es
obvio que la convivencia durante las vacaciones hace saltar las costuras cuando
no están suficientemente cosidas y lo que, a duras penas, se mantiene durante
el rutinario año laboral, con poco tiempo para convivir, estalla cuando se
comparten tiempo y espacio. Como recomendamos en nuestro canal de Youtube, en
esos casos, es esencial el buen asesoramiento de un abogado especializado.