El mes de
agosto es proclive a las lecturas literarias, ajenas a la actividad
profesional, pero a veces, la literatura también permite encontrar temas
relacionados con lo profesional, por lo que resulta doblemente útil.
Ya nos hemos
referido con anterioridad al libro “El abogado de pobres” que estamos leyendo
en estos días, en concreto para escribir sobre la posibilidad de que el alma
sea designada heredera en nuestro ordenamiento jurídico (puede consultarse la
entrada AQUÍ).

