NOTA.- Estoy intentando reunir en este blog todos mis escritos "cibernéticos", todo lo que he escrito en otras webs o blogs con los que he colaborado y que no quiero perder. Este es un relato publicado en el blog El Calzador, muy recomendable, aunque paralizado en su continuidad desde hace un tiempo. Reitero mi agradecimiento a sus impulsores por darme en su día la posibilidad de publicarlo.
Cuando me ofrecieron la posibilidad de contribuir a
estos breves momentos de silencio en medio del ruido jurídico –no por mis
méritos literarios, hasta ahora desconocidos, sino por pura fidelidad en el
seguimiento de El Calzador-, elegí rápidamente el tema e incluso redacté unas
breves líneas al respecto. Pero como el transcurso del tiempo tiene la virtud
de ubicar mejor las cosas, he cambiado de temática a la vista del nuevo giro
que está tomando el blog y de las confesiones públicas de hechos muy privados
de los autores que están haciéndose en los últimos tiempos.